domingo, 20 de noviembre de 2016

Comentario Crítico: A un olmo seco

A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Tema: la descripción de un viejo olmo que resurge con la primavera.

Resumen: describe a un viejo olmo situado a orillas del río Duero, el árbol se encuentra a punto de morir pero con la llegada de la primavera brota una rama verde, llena de esperanza de vida..  

Estructura: este poema se encuentra dividido en tres partes:
  • La primera que es la introducción va desde el primer verso hasta la tercera estrofa, inclusive. En esta parte el autor hace una descripción del estado del árbol y de donde se sitúa.
  • La segunda parte es el desarrollo, va desde el decimoquinto verso hasta los tres últimos. en esta parte el poeta expresa su deseo de dejar constancia de la aparición de las nuevas hojas en el olmo estando al borde de morir, también menciona las diferentes formas en las que el árbol puede morir.
  • La tercera parte es la conclusión  está formada por los tres últimos versos. En ellos el autor expresa su esperanza.  


Este poema fue escrito por Antonio Machado nacido en Sevilla el 26 de julio de 1875. Fue un poeta español, el más joven representante de la Generación del 98. Fue de formación liberal y tuvo una juventud con cierto aire bohemio. Tuvo que exiliarse a Francia por ser partidario de la República en 1939, ese mismo año muere en Collioure.

Este poema pertenece al libro Campos de Castilla publicado en 1912, fue escrito durante su segunda etapa. Esta se caracterizó por su estilo sobrio, por los cuadros de paisaje y de gente, o las reflexiones sobre la realidad de España. Machado intenta transmitir sus sentimientos sobre los paisajes y selecciona lo que le sugiere soledad o fugacidad, sus íntimas obsesiones.

En este poema describe la situación de un árbol moribundo que resurge y vuelve a la vida con la llegada de la primavera, describe un paisaje algo característico de esta época. El lugar donde se sitúa es muy importante para su autor ya que sentía un gran apego a Castilla.

Machado utiliza la metáfora en esta obra ya que compara al olmo viejo con su mujer enferma de tuberculosis. Él no pierde la esperanza en que se recupere de la misma manera que lo ha hecho el árbol por la llegada de la primavera. El pide una primavera igual para que su esposa se recupere y siga a su lado.

Para concluir, la postura que adopta Machado es la que tomaríamos la mayoría de nosotros ante el acercamiento de la muerte de un ser querido. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos pasado por eso y aunque seamos consciente de que ese día tiene que llegar, cuando llega en la mayoría de los casos no estamos preparados para afrontarlos ya que teníamos esperanzas en que no sucediera.
El poeta nos hace ver a través del olmo la luz al final del túnel, es decir, si en el olmo volvieron a salir ramas verdes nuestra vida en algún momento por muy difícil que sea también las tendrá, hay que ser optimista y tener esperanza.

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