domingo, 14 de mayo de 2017

Comentario Los girasoles ciegos

Esta actividad consistía en elegir un fragmento de uno de los libros que nos hemos leído este trimestre y realizar un comentario de texto. Yo he seleccionado un fragmento del libro Los girasoles ciegos.

Todos hablaban a menudo de sus padres. Uno de ellos, Tino, con aspecto de cachorro
grande y que tenía cada ojo de un color, estaba orgulloso de su padre porque era picador de
toros además de oficinista. Disfrutábamos cuando el enorme coche de cuadrillas que funcionaba con gasógeno iba a recogerle y él aparecía, espigado y grave, en el portal con su espectacular traje de luces. Otro de los integrantes del grupo de la esquina, Pepe Amigo, se ufanaba de que su padre cazaba pájaros los domingos en Paracuellos del Jarama: con redes en primavera y con liga durante el invierno. Tenía su casa, diminuta y pobre, llena de jaulas con jilgueros que cubrían por las noches para que descansaran de su agitación durante el día. Al padre de Pepe Amigo le admirábamos porque tenía una motocicleta Gilera con el cambio de marchas en el depósito de gasolina, de forma que, fuera a la velocidad que fuera, tenía que soltar una mano del manillar para cambiar de marcha y eso nos parecía una proeza. Y ello a pesar de que era cojo y llevaba un alza enorme en el zapato derecho.


También recuerdo a los dos hermanos Chaburre, que tenían doce vacas en el patio
interior del edificio y abastecían de leche a la vecindad, que acudía a comprarles con las lecheras de aluminio. Su padre las ordeñaba y, en las raras ocasiones en que nos dejaban pasar a verlas, todos pensábamos en el valor que implicaba ordeñar aquellas bestias tan enormes y tan hoscas.


Podría enumerar las razones por las cuales todos admirábamos a los padres de los habitantes de la manzana. Ésta fue la única compensación que tuve el día en que se hizo público que el mío no sólo no había muerto sino que estaba en casa cuidándome desde el interior de un armario.


Tema: La tristeza de Lorenzo al no poder hablar sobre su padre.


Resumen: Lorenzo cuenta como sus amigos hablaban orgullosos de sus padres. El padre de su amigo Tino era picador de toros y oficinistas, el padre de Pepe Amigo cazaba pájaros en Paracuellos del Jarama y tenía una motocicleta Gilera. Otros amigos, los hermanos Chaburre tenían doce vacas que eran ordeñadas por su padre. Cuando se supo que el padre de Lorenzo no había muerto la única compensación que tuvo es que su padre lo cuidaba desde el interior del armario.


Estructura:


La estructura externa se encuentra formada por tres párrafos.
La estructura interna consta de dos partes:
  • La primera parte consta de los dos primeros párrafos. En ellos se habla de la admiración de los hijos a sus padres.
  • La segunda parte está formada por el último párrafo. En el Lorenzo dice que su padre también le cuida pero desde dentro de un armario.


Comentario crítico:

Este fragmento pertenece al libro de Los girasoles ciegos, escrito por Alberto Méndez. Este libro fue publicado en 2004 y obtuvo un gran reconocimiento. El libro se encuentra dividido en cuatro historias o en cuatro derrotas, que están enlazadas entre sí aunque son independientes. Este fragmento pertenece a la cuarta historia.


El padre de Lorenzo, Ricardo Mazo es un republicano que vive escondido dentro de un armario de su casa para no ser encontrado por los franquistas. Mientras tanto su mujer y su hijo deben de hacer vida normal, hacer como si Ricardo hubiera muerto. Lorenzo es un niño pequeño que ve como todos sus amigos hablan de sus padres y cuentan lo que hacen. Él sin embargo no puede hacer todo lo que hace un niño cualquiera, él tiene que vivir mintiendo sobre su vida y viendo como su padre no puede salir de casa. Su infancia se ve afectada por esa situación. El estado de ánimo de Ricardo se va apagando ya que la mayor parte del tiempo lo pasa en un armario y solo puede comunicarse con su mujer y su hijo.
Este fragmento es escrito cuando Lorenzo es mayor y comprende lo ocurrido. También se da cuenta que a pesar de todo lo vivido su padre lo sigue cuidando pero desde un lugar diferente.

Esta situación fue vivida por muchas familias de otras ideologías políticas que no fueran franquistas. Las persecuciones que llevaron a cabo los franquistas fueron muy duras. Alberto Méndez transmite la sensación de un posguerra muy dura, de familias y vidas destruidas por ser de otra ideología. De niños que no viven su infancia como deberían ya que la guerra no entiende de niños ni de personas tan solo entiende de que un bando gane sin importar cuantas vidas queden en el camino o cuantas otras serán destruidas sin morir.

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